Programa dolor crónico

Detalles de las sesiones

Las clases de desbloqueo corporal son sesiones guiadas orientadas a reducir el ritmo diario mediante movimiento suave y respiración consciente, creando un espacio seguro para liberar tensiones físicas y emocionales asociadas al estrés, al dolor persistente o a la sobrecarga diaria.

La sesión comienza con masaje fascial para preparar los tejidos y el sistema nervioso, reduciendo la tensión y mejorando la receptividad corporal. A continuación, se trabaja la movilidad asistida para ampliar el rango de movimiento de forma segura, incorporando progresivamente ejercicios de baja resistencia que activan la musculatura y consolidan los beneficios obtenidos.

En la fase final se integran ejercicios de estimulación cognitiva —atención, memoria y coordinación— aprovechando el estado de activación positiva generado previamente. Esta secuencia favorece la integración mente-cuerpo, la regulación del sistema nervioso y la neuroplasticidad, promoviendo un bienestar físico y emocional duradero sin recurrir a ejercicio intenso ni forzar el cuerpo.

Las sesiones se diseñan de forma individualizada, teniendo en cuenta la edad, las necesidades y los objetivos personales, tanto en procesos de prevención como de intervención ante dificultades cognitivas asociadas al envejecimiento, daño neurológico o trastornos del neurodesarrollo.

Nuestro enfoque combina el trabajo clínico y funcional, promoviendo la participación activa y el mantenimiento de habilidades cognitivas mediante actividades significativas y motivadoras. El objetivo es preservar la funcionalidad, mejorar la calidad de vida y favorecer un envejecimiento activo y saludable.

Beneficios

Cuerpo menos rigido y cargado

Percibir mayor ligereza y movilidad corporal, con menor tensión muscular y sensación de carga, facilitando movimientos más cómodos y naturales en el día a día.

Reducir molestias físicas relacionadas con el estrés

Disminuir dolores y tensiones corporales provocados por el estrés, favoreciendo la relajación muscular y un mayor bienestar físico y emocional diario.

Mejorar la relación con tu cuerpo

Desarrollar una mayor conexión y consciencia corporal, aprendiendo a escuchar, respetar y cuidar el cuerpo para favorecer bienestar y equilibrio personal.

Disminuir la hipervigilancia corporal

Reducir la atención excesiva hacia las sensaciones físicas, favoreciendo una percepción corporal más tranquila, segura y equilibrada en el día a día.

Valor diferencial

Enfoque integral que combina trabajo corporal, regulación del sistema nervioso y estimulación cognitiva, creando sesiones personalizadas que favorecen la integración mente-cuerpo y un bienestar profundo y sostenible.

Especialistas en diversas áreas

Nuestro equipo acompaña a las personas en diferentes ámbitos de la psicología clínica.

• Dolor musculoesquelético persistente

• Fibromialgia y dolor generalizado

• Tensión muscular crónica


• Fatiga asociada al dolor prolongado


• Limitaciones de movilidad


• Sensibilización central

• Liberación miofascial mediante movimiento suave


• Regulación del sistema nervioso


• Reducción de tensión acumulada


• Disminución de la hipervigilancia corporal


• Recuperación de movilidad sin impacto


• Bienestar físico y emocional duradero

Preguntas frecuentes para ayudarte a empezar con facilidad.

Está dirigido a personas que sufren dolor persistente durante más de tres meses, como dolores musculares, articulares, fibromialgia o molestias relacionadas con estrés o sobrecarga física.

Nuestro enfoque es multidisciplinar. Combinamos trabajo corporal, ejercicio terapéutico, regulación del sistema nervioso y acompañamiento cognitivo-emocional para abordar el dolor desde una visión global.

No es imprescindible. Realizamos una valoración inicial completa para entender tu situación y, si es necesario, coordinarnos con otros profesionales sanitarios.

No. Las sesiones están adaptadas a cada persona y se basan en movimiento progresivo y seguro, evitando el dolor y respetando los ritmos individuales.

 

El programa puede incluir fisioterapia, ejercicio terapéutico, neuropsicología, psicología clínica y trabajo corporal especializado, según las necesidades de cada persona.

 
 
 

Cada caso es diferente, pero muchas personas empiezan a percibir cambios en movilidad, tensión corporal y sensación de control del dolor tras las primeras semanas.